La Fundación Sierra Minera finaliza su intervención comunitaria en el barrio San Gil
La Fundación Sierra Minera ha finalizado en el mes de marzo una nueva fase de su intervención comunitaria en el barrio de San Gil, en La Unión, consolidando un modelo de trabajo integral que combina el acompañamiento social individualizado con actuaciones colectivas orientadas a mejorar la calidad de vida de sus vecinos y vecinas.
Este proyecto, dirigido a personas adultas y familias en situación de exclusión social y habitacional, ha abordado problemáticas como el desempleo de larga duración, la baja alfabetización, la brecha digital y el deterioro de las viviendas, desde un enfoque participativo en el que la comunidad ha tenido un papel protagonista en su propio proceso de cambio.

Durante su ejecución, se ha acompañado a un total de 74 personas mediante un seguimiento social individualizado, facilitando el acceso a recursos sociales, sanitarios y educativos, así como el apoyo en la gestión de trámites administrativos. Asimismo, se han cubierto necesidades básicas de familias en situación de especial vulnerabilidad, como la dotación de material escolar.
En el ámbito sociosanitario, 34 personas, principalmente mujeres, han participado en talleres centrados en el autocuidado, la salud emocional y las relaciones personales. Estas actividades, desarrolladas en colaboración con el centro de salud y profesionales sanitarios, han permitido generar espacios de confianza y apoyo mutuo, contribuyendo al bienestar de las participantes.
La alfabetización digital ha sido otro de los ejes clave, con la participación de 25 personas que han adquirido competencias básicas para el uso de tecnologías y la realización de gestiones online, reduciendo así las barreras de acceso a derechos.
En cuanto a la mejora del entorno, se ha intervenido en viviendas mediante acciones de mediación y acompañamiento en gestiones habitacionales. Otra de las intervenciones principales, han sido las actividades de dinamización comunitaria han implicado a 160 personas, favoreciendo la convivencia, la cohesión social y el cuidado de los espacios comunes.
El proyecto ha incluido además un proceso de diagnóstico participativo, en el que han colaborado 224 personas, permitiendo actualizar el conocimiento sobre las necesidades del barrio y orientar futuras líneas de intervención. Este trabajo se ha reforzado mediante la coordinación con servicios sociales y otros agentes del territorio, a través de reuniones de trabajo en red.
La finalización de este proyecto pone de manifiesto la importancia de las intervenciones comunitarias sostenidas en el tiempo, basadas en la cercanía, la coordinación y la participación activa de la población, como herramienta clave para avanzar en la mejora de las condiciones de vida y la cohesión social en el barrio San Gil.
Este proyecto está subvencionado por la Consejería de Política Social, Familias e Igualdad de la Región de Murcia.

